Que el amor de Dios y la paz que da Su Espíritu, reine en sus corazón hoy y siempre amigos de “3 Minutos con Dios.”
Bueno pues seguimos con la última parte del Quinto propósito de Dios para tu vida. Nos disculpamos por el retraso pero el cierre de la Campaña nos ha tomado mas trabajo y tiempo de lo previsto. Mil disculpas.
En segundo lugar, debo animarme a llegar a otros fuera de mi ámbito. Debo animarme a alcanzar a otros fuera de mi medio. El amor me exige que deje mis comodidades y llegue a personas con diferentes orígenes, diferente educación, diferente idioma, diferentes economías. Porque nuestra misión tiene consecuencias eternas: el cielo o el infierno, y por eso debemos estar dispuestos a arriesgar lo que sea para que el mensaje se trasmita. Si supiera cómo curar el sida, créanme, lo estaría gritando en la calle. Sería un crimen mantenerlo en secreto. Pero tengo algo que es más importante aún: el camino a la vida eterna. Me lo contaron; alguien se interesó en contármelo, y yo debo estar lo suficientemente interesado en contárselo a otros. La Biblia dice esto en
1 Corintios 9:22
Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles.En otras palabras, no solo me relaciono con las personas que son como yo. A los cristianos se nos manda construir puentes, no levantar muros. Una y otra vez Dios lo dice en una palabra: «Vayan». Quiero que vayan. No sabrán de Dios si no van. No sabrán de las buenas nuevas si no van. No conocerán el evangelio si no van. ¡Tienes que ir!
Si voy a ser como Jesucristo, me debe importar todo el mundo. Comparto en mi mundo, me animo a alcanzar a otros fuera de mi medio, y luego me importa todo el mundo. Y nos debe importar porque a Dios le importa todo el mundo. Esto les permitirá alcanzar un nuevo nivel de madurez espiritual. En Marcos 16:15, «Jesús les dijo: “Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura”.» ¿Se dirigía Jesús a los pastores? No! ¿Les hablaba a los misioneros? Tampoco. Se dirigía a sus seguidores comunes. Si eres cristiano, Jesús dice: «Sígueme, y te haré pescador de hombres». Si no estás pescando, no lo estás siguiendo. Dice a sus seguidores: vayan a todas partes, porque todos merecen escuchar las Buenas Nuevas.
Ahora bien, eso solía ser imposible. Cuando dijo esto a sus discípulos, ni siquiera tenían naves para cruzar los océanos. En aquellos días, había dos medios de transporte, a pie o en asno, quizá en un camello. Eso era todo. Hoy, sin embargo, tenemos barcos y aviones y trenes y automóviles y autobuses; y con Internet, las distancias en el mundo se han acortado. Uno puede comunicarse con todas partes del mundo desde su casa, desde su sala, desde el dormitorio. Podemos comunicarnos con todo el mundo. Nunca fue tan fácil como ahora cumplir nuestra misión. Nunca ha sido tan fácil. Ahora podemos hacer «e-vangelización». El mundo se ha reducido. ¿Saben una cosa? Hasta los pueblos más remotos de la tierra: pueden no tener agua corriente, pero tienen acceso al correo electrónico. En serio. Estuvimos con un misionero una vez en Saddleback (iglesia donde pastorea Rick Warren). Nos dijo: «Contamos con electricidad dos horas por día; pero en esas dos horas todos encendemos las computadoras portátiles». Se puede acceder literalmente a cualquier lugar del mundo, desde nuestras casas. Nunca fue tan fácil interesarse en todo el mundo.
Antes de finalizar estos mensajes basados en la Campaña de 40 Días con Propósito en la iglesia el Arca Internacional, permítame hacerle una pregunta a todo aquel que lee estos devocionales: ¿Alguien va a estar en el cielo gracias a ti? Cuando llegues al cielo ¿alguien te dará las gracias, te dirán? «Gracias por darme las buenas nuevas» Las conocías y no las guardaste en secreto. Las trasmitiste a nosotros. Gracias.
En los próximos 365 días, 2.4 millones de norteamericanos morirán, y la mayoría pasará la eternidad sin Jesucristo. En los próximos 365 días, 54 millones de personas morirán en el mundo; la mayoría pasará la eternidad sin Jesucristo. Estos números me son difíciles de soportar. Si nos importa, debemos compartir. El versículo de mi vida es Hechos 13:36: «David, después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios, murió». Esa es mi oración para ti; que sirvas a tu propia generación conforme al propósito de Dios, en tu tiempo. No puedo pensar en un epitafio mejor: «Ella sirvió a su propia generación conforme al propósito de Dios» «Él sirvió a su propia generación conforme al propósito de Dios». ¿Qué es más importante que eso: hacer aquello para lo cual Dios te puso en la tierra? Esa es mi oración por ti y por mí; que la gente pueda decir eso de mí, que serví a mi propia generación conforme al propósito de Dios. Quiero que digan eso de ti. Esta es la prueba para saber si has cumplido tu misión: ¿Estás vivo todavía? Si todavía estás vivo, todavía no cumpliste tu misión. Para cerrar, tienes cuatro respuestas posibles. Puedes decir como Moisés: «¿Quién? ¿Yo?» O pueden decir como Jonás: «A mí no». O pueden decir como Habacuc: «¿Por qué yo?» O pueden decir como Isaías: «Envíame a mí».
Me han escuchado decir esto varias veces. La oración más peligrosa que pueden hacer es orar: «Dios, úsame». Los desafío a que la hagan. ¿Tienen suficiente valor para decir: «Usa mi vida, Dios»? ¡Observen lo que pasa! Lo poco, puesto en manos del Señor, se convertirá en mucho.
Se que este ultimo mensaje es el doble de “3 minutos”, pero es muy importante como para acortarlo; como observaste durante la Campaña casi no estuve escribiendo oraciones al final, pero hoy lo haremos de nuevo, ¿Qué te parece?
Di: «Padre, antes que nada, quiero cumplir los propósitos para los que me hiciste. Por eso, hoy, acepto este quinto propósito: la misión de testificar. Quiero que me uses en cualquier momento, de cualquier modo, en cualquier lugar. Quiero traer a otros a ti. Quiero servir a mi generación conforme a tu propósito. Y quiero ser parte de lo que haces en el mundo. Desde hoy en adelante, quiero construir mi vida sobre la base de tus propósitos eternos y quiero ayudar a tu iglesia de igual forma. Ayúdanos a alcanzar a uno más para Cristo. En tu nombre oramos, Amén. »
Sigue este vinculo y encontraras un pequeño
drama-canción que tuvimos en el Arca.