Que las bendiciones del Señor sean abundantes en sus vidas y familias de cada uno de ustedes amigos de “3 Minutos con Dios”.
Continuamos con un recuento de lo que hemos aprendido a través de la Campaña de 40 Días con Propósito.
3. El hecho de que esta vida es la preparación para la vida eterna.
Esa es una de las cosas que hemos aprendido juntos. Si alguien te preguntara, cuál es el significado de la vida, No podría pensar en una mejor respuesta. Es la preparación para la eternidad. Si alguien le hace la pregunta: “¿Cuál es el significado de la vida?” ¿Qué va a contestar? Preparación para la eternidad. Esa es la razón por la cual Dios nos puso aquí en la tierra para cumplir su propósito, para amarnos por toda la eternidad.
El hecho es que hay más en esta vida que solo el aquí y ahora todos internamente, de alguna manera, lo sabemos. Dios hizo que sepamos esto. En Eclesiastés 3:11 dice:
“Dios ha plantado la eternidad en el corazón humano.”
Él puso esa verdad en nuestro corazón para que lo sepamos. Una vez que lo entendamos, una vez que sepamos que estamos hechos para durar por siempre no hay nada en este mundo que pueda robar ese sentido de trascendencia de nosotros. No habrá nada en este mundo que pueda decir que no vale la pena porque uno se da cuenta que no importa lo que pase, no importa lo que los demás digan, no importa lo que uno haga, cuando uno pone todo en las manos de Dios, se pone en las manos de quien dijo, Quiero que estés conmigo por siempre. Quiero trabajar en tu vida por siempre. Eso resuelve muchos de los problemas que tenemos aquí, el notar que esta vida es solo preparación para la eternidad. Prueba su importancia. Cambia su perspectiva de la vida diaria. Le da un sentido de cuáles deberían ser sus prioridades.
Durante los 40 Días con Propósito finalmente entendí que Dios no está ahí para asegurar mi confort. El está ahí para desarrollar mi carácter para la eternidad. He aprendido que debo amar a Dios porque simplemente el es Dios. No porque Él hará mi vida más placentera. También he aprendido que debo amar a otros creyentes. Debo tratar de ser más como Jesús. Debo servir a Dios mediante el servicio a los demás. Debo ser un testigo de las Buenas Nuevas. Así que por el resto de mi vida quiero enfocarme en Dios y prepararme para la eternidad.
Eso es lo que el saber esa verdad hace por nosotros. Nosotros hemos aprendido que la vida es la preparación para la eternidad.
4. Hemos aprendido que estamos aquí en la tierra por cinco propósitos.
Hemos hablado sobre esto una y otra vez. Estos son el centro de lo que hemos hablado en La Vida Con Propósito. Proverbios 16:4 dice “El Señor ha hecho todo para Sus Propósitos.” Estos propósitos son tan importantes que no debemos olvidarlos nunca. Queremos guardar un equilibrio por el resto de nuestras vidas. Recordemos cuáles son:
Yo fui planeado para el placer de Dios. Existe una palabra en la Biblia para ello y es: Adoración.
Yo fui formado para la familia de Dios. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Compañerismo.
Yo fui creada para parecerme a Cristo. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Discipulado.
Yo fui moldeado para servir a Dios. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Ministerio.
Yo fui hecho para una misión. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Evangelismo.
Ese es el propósito de la vida. Ese es motivo por el cual Dios nos puso en este planeta. ¡Bendiciones! Continuaremos el Viernes.
Continuamos con un recuento de lo que hemos aprendido a través de la Campaña de 40 Días con Propósito.
3. El hecho de que esta vida es la preparación para la vida eterna.
Esa es una de las cosas que hemos aprendido juntos. Si alguien te preguntara, cuál es el significado de la vida, No podría pensar en una mejor respuesta. Es la preparación para la eternidad. Si alguien le hace la pregunta: “¿Cuál es el significado de la vida?” ¿Qué va a contestar? Preparación para la eternidad. Esa es la razón por la cual Dios nos puso aquí en la tierra para cumplir su propósito, para amarnos por toda la eternidad.
El hecho es que hay más en esta vida que solo el aquí y ahora todos internamente, de alguna manera, lo sabemos. Dios hizo que sepamos esto. En Eclesiastés 3:11 dice:
“Dios ha plantado la eternidad en el corazón humano.”
Él puso esa verdad en nuestro corazón para que lo sepamos. Una vez que lo entendamos, una vez que sepamos que estamos hechos para durar por siempre no hay nada en este mundo que pueda robar ese sentido de trascendencia de nosotros. No habrá nada en este mundo que pueda decir que no vale la pena porque uno se da cuenta que no importa lo que pase, no importa lo que los demás digan, no importa lo que uno haga, cuando uno pone todo en las manos de Dios, se pone en las manos de quien dijo, Quiero que estés conmigo por siempre. Quiero trabajar en tu vida por siempre. Eso resuelve muchos de los problemas que tenemos aquí, el notar que esta vida es solo preparación para la eternidad. Prueba su importancia. Cambia su perspectiva de la vida diaria. Le da un sentido de cuáles deberían ser sus prioridades.
Durante los 40 Días con Propósito finalmente entendí que Dios no está ahí para asegurar mi confort. El está ahí para desarrollar mi carácter para la eternidad. He aprendido que debo amar a Dios porque simplemente el es Dios. No porque Él hará mi vida más placentera. También he aprendido que debo amar a otros creyentes. Debo tratar de ser más como Jesús. Debo servir a Dios mediante el servicio a los demás. Debo ser un testigo de las Buenas Nuevas. Así que por el resto de mi vida quiero enfocarme en Dios y prepararme para la eternidad.
Eso es lo que el saber esa verdad hace por nosotros. Nosotros hemos aprendido que la vida es la preparación para la eternidad.
4. Hemos aprendido que estamos aquí en la tierra por cinco propósitos.
Hemos hablado sobre esto una y otra vez. Estos son el centro de lo que hemos hablado en La Vida Con Propósito. Proverbios 16:4 dice “El Señor ha hecho todo para Sus Propósitos.” Estos propósitos son tan importantes que no debemos olvidarlos nunca. Queremos guardar un equilibrio por el resto de nuestras vidas. Recordemos cuáles son:
Yo fui planeado para el placer de Dios. Existe una palabra en la Biblia para ello y es: Adoración.
Yo fui formado para la familia de Dios. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Compañerismo.
Yo fui creada para parecerme a Cristo. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Discipulado.
Yo fui moldeado para servir a Dios. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Ministerio.
Yo fui hecho para una misión. Hay una palabra en la Biblia que la describe: Evangelismo.
Ese es el propósito de la vida. Ese es motivo por el cual Dios nos puso en este planeta. ¡Bendiciones! Continuaremos el Viernes.
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