Que la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento humano, guarde sus corazones y sus vidas en Cristo Jesús, amigos de “3 Minutos”.
Bueno, pues hemos llegado al final de la jornada de 40 Días con Propósito y estamos muy agradecidos con Dios por Su fidelidad y bondad para con nosotros; y por ustedes y sus oraciones, gracias de verdad por hacer de este devocional algo importante en sus vidas como lo es en las nuestras. También agradecemos por sus comentarios y aprovechamos para invitarles a que nos sigan escribiendo de lo que Dios ha hecho en sus vidas durante el tiempo de la Campaña; ya que estaremos leyendo sus comentarios durante los servicios del mes de Diciembre en el Arca o en el servicio especial de Fin de Año.
¿Qué hemos aprendido?
1. Hemos aprendido que todo se trata de Dios y no de nosotros mismos.
Hebreos 2:10 dice lo siguiente:
“Dios es el que hizo todas las cosas y todas las cosas son para Su gloria. El quería muchos hijos para compartir Su gloria.”
El propósito de su vida va mucho más allá de alcanzar sus logros personales. El propósito de su vida va mucho más allá que su propia felicidad. El propósito de la vida va mucho más allá del propio bienestar o su propio éxito, ambiciones o metas. Todas esas son cosas buenas, pero no son el fin último de la vida. Lo hemos dicho muchas veces, Ustedes fueron hechos por Dios y para Dios. Hasta que realmente lo entendamos, la vida no tendrá sentido para nosotros. Ustedes fueron creados para los propósitos de Dios y no vice-versa. Ustedes existen porque Dios quiere que existan por Sus propias razones. Dios no existe por Ustedes. Ustedes existen por Dios.
Esta es una verdad fundamental que todos debemos aprender. También hablamos sobre el propósito de la existencia de la historia es que Dios creó el universo porque Él quería una familia para vivir con Él por siempre. Dios los quiere en su familia eterna. Él quiere que estemos con él por toda la eternidad. Él quiere que nos convirtamos en uno de sus hijos. Así que la vida no se trata de uno, sino de Dios.
La Biblia dice en Colosenses 1:16 “Todo comenzó con El y todo encuentra su propósito en El.” Ustedes no van a encontrar el propósito de su vida en un seminario de auto ayuda. No lo van a encontrar en un libro o un cassete sobre hacer las cosas lo mejor que se pueda y fijarse metas, sueños y ambiciones. El único camino para encontrar su propósito en la vida es hablando con su creador, Dios. Ustedes existen por Dios. Y cuando uno realmente entiende que la vida no se trata de uno, ¡cambia todo!
La segunda cosa que aprendimos sobre Dios fue:
2. Que Dios todavía realiza milagros.
El Salmo 77 dice, “Tu eres el Dios de los milagros y las maravillas. Tu todavía demuestras Tu asombroso poder.” Podríamos quedarnos aquí todo el día si les contara todos los milagros de los que testificaron mas de 60 personas en videoclips durante estos 40 Días con Propósito. Muchos de ellos hablaron sobre milagros que tenían que ver con su salud, sus finanzas, sus relaciones, y muchas otras áreas de sus vidas, pues muchas personas dieron su vida al Señor por primera vez y muchos matrimonios cambiaron de dirección. Otras personas se pidieron perdón por problemas y rencores de hacia muchos años atrás y que venían arrastrando desde sus países.
Dios sigue en el negocio de los milagros. Él cambia matrimonios, cambia vidas, cambia situaciones. Todo cuando nos damos cuenta que no se trata de nosotros sino de Dios. Se trata de un Dios que realiza milagros. Dios es bueno y es merecedor de nuestras oraciones. Así que al terminar los 40 Días hoy, quisiera que comencemos por simplemente agradecer a Dios. Agradeciendo por toda su bondad, por habernos dado vida, por amarnos, por crearnos, por tener un propósito para nuestras vidas, por habernos dado el privilegio de ser parte de su familia espiritual. Continuaremos el miércoles. ¡Bendiciones!
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