Que las ricas bendiciones de Dios sean sobre sus vidas y familias siempre, amigos de “3 Minutos con Dios”.
Continuamos con:
¿Qué le falto al sacrificio de Jesús? Parte 2
16Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. 17Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. 18Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda… te ruego que me excuses. 19Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. 20Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.
He aquí otra de las distintas razones por las que muchos cristianos no practican lo que creen.
Porque siempre tienen excusas.
¡Wow! Lamentablemente eso se escucha muchas veces en nuestras iglesias, las famosas excusas. – “me gustaría ir a la reunión de oración, pero es que es el único día que tengo para pasar con mi familia”-, o “me encantaría ayudar en la limpieza del santuario, pero trabajo mas de 60 horas por semana y estoy exhausto”- , o “vendría a los servicios entre semana, pero con el sermón del domingo es suficiente para alimentar mi espíritu, al fin y al cabo Dios entiende…”
Ojala que no lo temes como un regaño ni nada por el estilo, pero es que si pensamos y meditamos un poco en lo que Jesús hizo por nosotros, creo sinceramente que se acabarían las excusas. Imagínate nada mas que Cristo hubiese dicho: -“Padre, si voy a la cruz, pero que no me duela mucho” o “si les perdono sus pecados, pero que después de eso, ya nunca mas vuelvan a cometer un solo error o los enviare al infierno” o por ultimo “me gustaría ir a salvar al mundo, pero mejor que cada quien se salva como pueda, así apreciaran mas su salvación”-.
¡Que terrible que así fuera, pero gracias a Dios que no es así!
Cristo murió por nosotros de una vez por todas y nos ha comprado una salvación tan grande, que lo menos que podemos hacer es darle verdaderamente nuestras vidas en respuesta a ese amor y agradecerle con todo nuestro corazón y con nuestros actos, el haber perdonado todos nuestros males.
Entonces seremos lo que dice el Apóstol Pablo, seremos: “esclavos por amor”, en lugar de “cristianos con excusas”.
Te animo a que en este día medites en esto y te levantes con poder y autoridad en el nombre de Jesús y empieces a servirle a El; es mas te reto a que este fin de semana vayas con tu pastor o líder y le provoques un ataque al corazón diciéndole: “pastor, ¿Qué puedo hacer por el Señor? ¿Habrá algo que yo pueda hacer? Como dice ese antiguo estribillo: “Úsame oh Cristo…. Y no me rehúses, hay trabajo que yo puedo hacer…. Aunque sea humilde, anhelo servirte, aunque sea grande yo lo haré…”
¿Cómo te sentirías que fueras invitado a trabajar en la Casa Blanca?.... Trabajar para el Señor, es algo aun mas recompensado y de mas privilegio, pues no estarás trabajando para un rey (o gobierno) que un día desaparecerá sino para un Rey que es eterno y que no es deudor de nadie. ¡A su nombre sea la gloria! ¡Bendiciones!