viernes

Noviembre 29, Miércoles


Que Dios les guarde siempre en Su camino y les proteja de todo mal a cada uno de ustedes amigos de “3 Minutos”.
Bueno pues continuamos con la ultima semana de la Campaña de 40 Días con Propósito y estamos muy contentos y agradecidos con algunos de ustedes que han seguido la Campaña muy de cerca a través de los mensajes y de los links que hemos puesto en ellos. También aprovechamos la oportunidad para animarle a que nos envíe sus comentarios si aun no lo han hecho, pues nos gustaría leerlos en publico este “Domingo de Celebración” en el que “ustedes” estarán dando el sermón con sus comentarios y las personas en la iglesia con sus testimonios de cómo Dios ha usado esta campaña para bendecir sus vidas, gracias por anticipado.
La Biblia dice en 1 Pedro 3:15:

«Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto».

Bueno, continuamos con la parte 2 de nuestro quinto propósito: Fuiste hecho para una misión. Evangelismo: Compartir lo que Cristo ha hecho por ti con los demás.
Ahora bien, ¿Cómo nos convertimos en protagonistas de la historia? ¿Cómo nos registramos en la agenda de Dios y permitimos que Dios nos use y nos bendiga para poder cumplir nuestra misión? Pues, tienes que hacer tres cosas: primero, para cumplir la misión que Dios te encomendó debes compartir con las personas de tu círculo. Ese es el punto de partida: debo testificar a las personas de mi círculo. Jesús en cierta ocasión sanó a un hombre, y una vez sanado, el hombre quería viajar con Jesús, pero Jesús le dijo: «No, no quiero que hagas eso». En Lucas 8:39, Jesús le dijo: «—Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti—. Así que el hombre se fue y proclamó por todo el pueblo lo mucho que Jesús había hecho por él». Jesús te dice lo mismo. ¿Sabes dónde comienza tu misión? En tu casa, comienza en tu propio barrio, en tu comunidad. El relato nos dice que el hombre fue por todo el pueblo. Quiere que vayas con tus amigos, tu familia, tus compañeros de trabajo, tus vecinos, quienquiera que se cruce en tu camino, el repartidor de diarios, el muchacho de la gasolinera, el asistente de la tienda. Dios dice: «Quiero que compartas primero las Buenas Nuevas con las personas de tu Jerusalén, con las personas en tu hogar».
Ahora bien, ¿por qué no hacemos esto? Pues, por un par de razones. Una razón es porque creemos el mito según el cual a la gente no le interesan las cuestiones espirituales. Nada podría estar más alejado de la verdad. Todas las encuestas y estudios dicen que en Norteamérica están hoy más interesados en cuestiones espirituales que hace diez años. Las oportunidades para compartir las Buenas Nuevas están ahí. Las tienes frente a ti todos los días. Tienes que estar preparado para aprovecharlas. Conozco un dentista que usa su oficio para hacerlo —es como tener una audiencia cautiva para compartir su fe. Conozco un oftalmólogo que colocó las Cuatro Leyes Espirituales en la tabla de optometría. Conozco un empapelador que —muy bueno, además— cuando termina su trabajo dice: «Esa es una prueba de mi segundo trabajo, si tiene cinco minutos le explico a qué me dedico». Y, a continuación, les cuenta acerca del amor de Jesucristo.
A veces se requiere un poco de perseverancia, pero las oportunidades están por doquier, en tu casa, en tu Jerusalén.
Dios quiere usarte. Hay miles de maneras en que puedes testificar y decir lo que Dios hizo por tí en la vida. Puedes entregar casetes, puedes enviar mensajes electrónicos (como 3 Minutos) :) , darles libros cristianos como «Una vida con propósito» y muchos otros mas. ¿Te imaginas? Dios puede usarte a ti para que cambies el rumbo eterno de una persona cerca de ti, sea de tu familia en la sangre o tu compañero de trabajo o tu vecino. Te animo a que hagas la prueba y practiques algo de esto. Recuerda que tu amas a Dios, solo en la medida que te atreves a hablar de El. ¡Bendiciones!

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