lunes

Noviembre 20

Dios les bendiga rica y abundantemente en todas las áreas de su vida, amigos de “3 Minutos”.
Continuamos con la penúltima semana de la Campaña de 40 Días con Propósito y rogamos a Dios que este siendo de bendición a sus vidas como lo es en las nuestras.
Esta semana hablaremos del cuarto propósito de Dios para ti.
Dios te hizo de manera única y tu singularidad no es para tu propio beneficio.
En 1 Pedro 4:10 dice lo siguiente:
Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido.
Tus talentos no son para tu propio beneficio. Él te dio dones y talentos y capacidades y antecedentes y experiencia, y todo para beneficio de los demás, para usarlos al servicio de los demás.
Entonces: «Mi cuarto propósito es servir a Dios mediante el servicio a los demás». ¿Quieres saber por qué estás vivo? Para eso. Dios no te puso aquí solo para que ocuparas un espacio, consumieras y vivieras a expensas de otro. Estás aquí para servir a Dios y Dios quiere que le sirvas a El, sirviendo a los demás. Algunas personas quieren servir a Dios pero no quieren servir a los demás. Pero eso no es posible. La única manera de servir a Dios es sirviendo a los demás. La Biblia tiene una palabra para eso, se llama «ministerio». Ahora bien la Biblia dice que todos los creyentes somos ministros. No todos los creyentes pueden ser pastores o predicadores, pero todos los creyentes son ministros. El ministerio es sencillamente usar mi forma para ayudar a otros en el nombre de Dios. Siempre que uses tus talentos, o tus capacidades, o tus antecedentes o tus experiencias para ayudar a los demás, ¿sabes cómo se llama eso? Ministerio. ¿Y sabes lo que eres? Un ministro. En la Biblia la palabra «servicio» y «ministerio» son la misma. Por lo tanto, todos fuimos llamados a ministrar.
Mientras están aquí, unos 60, 80, 90 años, Dios quiere que practiques para lo que harás en el cielo por los siglos de los siglos. Una de las cosas que harás en el cielo será servir a Dios y a los demás. Dios te puso en la tierra para que practiques, practiques y practiques. Quiere que aprendas cómo servir
Fuiste creado para ser como Cristo, y ¿qué hizo Cristo mientras estuvo aquí en la tierra? Sirvió. Mateo 20:28 dice: «Tu actitud debe ser igual a la mía, porque yo, el Mesías, no vine a ser servido sino a servir ». Tu FORMA determina tu ministerio. ¿Quieres saber lo que Dios quiere que hagas con tu vida? Considera tus dones, las oportunidades, los recursos, tu personalidad y tus experiencias. Pero tu actitud, el corazón de siervo, determinará tu madurez.
¿Qué se requiere para ser usados y aprender a servir como Jesús? Se requieren tres cosas. Primero, debo estar disponible. Si quieres que Dios te use, si quieres servir a Dios, debes estar dispuesto a ser interrumpido. La mayor parte del ministerio de Jesús y gran parte de los milagros de Jesús fueron interrupciones. Piénsenlo. Todas las personas que sanó... el ciego, el hombre cojo, los enfermos, el paralítico, el joven que había muerto… todos estos milagros fueron interrupciones. Su primer milagro: lo interrumpieron mientras estaba en una boda. Su segundo milagro: lo interrumpieron mientras se dirigía a Galilea. La Biblia dice que «Jesús se detuvo». Todo su ministerio lo hizo porque permitió que lo interrumpieran. La Biblia dice esto en Proverbios 3:28 —léanlo conmigo: «Nunca digas a tu prójimo: “Vuelve más tarde; te ayudaré mañana”, si hoy tienes con qué ayudarlo». Las personas con corazón de siervo no dejan para mañana lo que pueden hacer hoy. Son espontáneas, son sensibles, y dicen: «¡Vamos! ¡Manos a la obra!»
«Siempre que puedas, haz todo lo bueno que puedas, por todos los medios que puedas, de todas las maneras que puedas, en todos los lugares que puedas, en todo momento que puedas, a toda la gente que puedas». ¡Bendiciones!

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