lunes

Enero 7

Que la bondad de nuestro Señor y Salvador sea con cada uno de ustedes amigos de “3 minutos con Dios”

El mensaje del pasado viernes lo enviamos desde la ciudad de Winston-Salem, Carolina del Norte, ya que estuvimos en la iglesia del Tabernáculo, que es pastoreada por el hermano Gabriel Hernández y su esposa Rocío; y tuvimos el privilegio de compartir un seminario de liderazgo con ellos por lo cual estamos muy agradecidos con el Señor.

Esperamos que este fin de semana hayan estado en la casa de Dios adorando su nombre santo en compañía de la familia de Dios.

Bendiciones No Merecidas

Efesios 1:3

. . . Dios . . . nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.

Arthur Ashe, la superestrella del tenis, murió de SIDA, enfermedad que contrajo en una transfusión de sangre durante una operación de corazón. Más que un gran atleta, Ashe era un caballero que inspiraba y alentaba a muchos con su conducta ejemplar, tanto dentro como fuera de la cancha.

Ashe pudo haberse amargado y autocompadecerse ante su enfermedad. Sin embargo, mantuvo una actitud agradecida. He aquí su explicación: «Si preguntara “¿por qué yo?” respecto a mis problemas, tendría que preguntar “¿por qué yo?” respecto a mis bendiciones. ¿Por qué gané Wimbledon? ¿Por qué me casé con una mujer hermosa y talentosa y tuve un hijo maravilloso?»

La actitud de Ashe nos reprende a los que nos quejamos a menudo diciendo: «¿Por qué yo? ¿Por qué permite Dios que esto suceda?» Incluso si estamos sufriendo agudamente no debemos olvidar las misericordias que Dios derrama sobre nuestra vida --cosas como alimentos, abrigo familia y amigos-- bendiciones de las que muchos están privados.

¿Y las bendiciones espirituales? Podemos tener en nuestras manos la mera Palabra de Dios y leerla. Tenemos el conocimiento de su gracia salvadora, el consuelo de su Espíritu, y la gozosa seguridad de la vida eterna con Jesús.

Piensa en las bendiciones de Dios y pregunta: «¿Por qué yo?» Entonces tus quejas darán paso a la alabanza.

Recuerda que con las cargas no deseadas vienen las bendiciones no merecidas.

Idea central del mensaje de hoy por: VCG

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