Que la paz de Dios y Su gran amor inunde cada día sus corazones amigos de “3 Minutos”.
En esta ocasión quiero aprovechar este mensaje para agradecer a todos aquellos que han estado escuchando o “bajando” las predicas en MP3; el reporte mensual nos dice que son casi 300 personas que lo están haciendo. ¡Damos toda la gloria a Dios!
No nos engañemos
Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. Vr. 22
Un niño escuchó a su madre decirle: «Ve a mirarte en el espejo y a lavarte la cara.» Él insistía en decir: «Ya lo he hecho.» Pero ella contestaba: «Solamente te estás engañando.» Su cara sucia le demostraba a ella que si él en realidad se había mirado en el espejo, ignoró lo que el espejo le reveló. Puede haber visto la verdad sobre sí mismo, pero no actuó en consecuencia.
El apóstol Santiago enseñó que cualquiera que oye la Palabra de Dios pero no la obedece, se engaña a sí mismo. Es como alguien que se mira al espejo pero sigue sin cambiar (Santiago 1:22-24). Escucha y lee la Palabra de Dios, pero luego la descarta y no permite que las Escrituras lo cambien. Sin embargo, la persona que se mira en el espejo de la Palabra de Dios y anhela ser transformada por ella, «no es oidor olvidadizo» (v.25). Quiere que la Palabra le revele sus verdaderas necesidades y le muestre verdades que obedecer. Al obedecer, cada vez más se parece a Cristo. Santiago dijo que esa clase de persona «será bienaventurado(o) en lo que hace» (v.25).
Si honestamente deseamos parecernos más a Cristo en nuestras actitudes, acciones y reacciones, debemos mirar regularmente en el espejo de Dios, que es la Biblia. Pero no nos engañemos: mirar solamente no es suficiente. La Palabra de Dios nos transformará, pero sólo si la obedecemos.
Pastor Roga
Mensaje de hoy por: J Yoder
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