lunes

Diciembre 17

Dios les bendiga y les inunde de paz y de alegría en esta temporada y siempre, amigos de “3 Minutos”.

Bueno pues ya estamos aquí de vuelta una vez mas, “aterrizando” de los viajes de este fin de semana, un poco cansado, pero a la vez contento de haber tenido la oportunidad de atender las reuniones de clausura del Instituto Teológico Hispano el Jueves 13, y del Instituto CanZion de Raleigh el Viernes 14, cerrando con “broche de oro” la semana con una muy concurrida boda en el Arca Internacional el día Sábado por la tarde. Felicitamos a todos los estudiantes de ambos institutos, especialmente a loa alumnos de la clase Omega de ITH, y también a los recién casados.


¿Sufres temores?

Salmo 56

El día en que temo, yo en ti confío. Vr. 56:3

Una joven mujer se encontraba esperando un autobús en un área en la que había mucha delincuencia cuando un policía novato se le acercó y le preguntó: "¿Quiere que espere con usted?" "Eso no es necesario --contestó ella--. No tengo miedo." "Pues, yo sí --dijo el policía sonriendo--. ¿Le importaría esperar conmigo?"

Igual que ese policía, los cristianos debemos estar dispuestos a admitir que a veces tenemos miedo: a morir, a contraer cáncer, a perder la mente, a perder el trabajo, a que nuestros hijos se metan en problemas, a envejecer. No nos gusta confesarlo, por lo que podríamos ignorar, negar o reprimir esos temores. Sin embargo, para vencer nuestro temor primero debemos reconocerlo.

El salmista reconocía sus temores. "El día en que temo --dijo-- yo en ti confío" (Salmo 56:3). Esa confianza en el Señor le daba una seguridad cada vez mayor. "No temeré" dijo (v.4). Y luego otra vez en el versículo 11. Eso era mucho más que un monólogo. Era una decisión consciente de confiar en Dios: "No temeré."

Podemos vencer nuestros temores. Admitir que tenemos miedo es admitir que somos humanos. Pero admitir que tenemos miedo y luego confiar en el Señor y seguir adelante elimina el temor al temor.

A muchos creyentes, esta temporada navideña les aterra, la escasez de dinero, la presión del comercialismo, los sentimientos negativos que a veces corren en la familia, las malas caras que no desean ver estos días y que hasta cierto punto “tienen” que enfrentar; les hace caer en temores y depresión, pero retoma tu postura como hijo de Dios y sigue adelante contra todo lo que venga, no seas presa de esos temores, recuerda que Aquel que nació en Belén hace mas de 2000 años atrás es para ti tu fortaleza, tu refugio y tu Defensor, El ya no es mas el niño indefenso que nació en una establo, El es el TODOPODEROSO. ¡Bendiciones!

Pastor Roga

Idea central del mensaje de hoy por: DJD

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