Al escribir este devocional, me encuentro acompañando a mi esposa en el cuarto 250 del hospital regional de Albemarle; donde hemos estado desde el pasado jueves, cuando fue sometida a una operación a las 10 a.m. la cual salió sin ninguna complicación. Ella tenia la necesidad de que le extrajeran el útero debido a la aparición de unos fibroides (tumores benignos de la matriz) Agradecemos por sus oraciones a ustedes y también a la iglesia el Arca Internacional por todas sus atenciones.
Al mismo tiempo les pongo al día en la operación de mi madre allá en Monterrey, México, a ella le dieron de alta precisamente ayer viernes y ya esta un poco mejor. Nosotros seguimos peleando la buena batalla en el nombre del Señor. Seguimos adelante sin desmayar. Muchas, muchísimas gracias por sus oraciones.
No se cuantos de los que leen este devocional han tenido que estar en un hospital, pero creo que todos los hospitales son igual de deprimentes para los pacientes que tienen que estar allí, y para los que están con los pacientes. Ahora bien en el lado positivo del asunto, (siempre tenemos que buscarle algo bueno a todo, porque en todo, esta el plan de Dios) como no hay mucho que hacer, se tiene mucho tiempo para pensar y analizar las cosas importantes de la vida. Una de esas cosas importantes es nuestra relación personal con Dios; así es que les voy a adelantar un poco lo que creo que será el sermón que estaré dando mañana, primeramente Dios, desde el púlpito del Arca Internacional:
Se vuelve a llenar gratis (Free Refills) Parte 1
Salmo 42:1-2
Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo…
Cuando vamos a un restaurante de comida rápida (fast food) o muchas veces también en restaurantes de mas categoría; encontramos algo que menciona el menú acerca de las bebidas como sodas o café mas que nada, y en el caso de los famosos buffets, pues también la comida tiene “free refills”,o sea, se puede servir hasta que usted este satisfecho y sin cargo adicional. Con un precio fijo usted puede tomar y comer todo lo que quiera, puede servirse cuantas veces usted lo desee.
Cuando mi familia y yo vamos a un lugar así, salimos casi siempre diciendo – para que veníamos aquí, si ya sabemos que no desquitamos lo que pagamos, pues solamente nos servimos una vez y quedamos satisfechos- J (puede reírse). Sin embargo, hay una parte muy importante en todo esto; y es el observar a las personas que si “desquitan” lo que pagan en su visita a tal lugar, pues se sirven y se sirven y se vuelven a servir (no estoy criticando a nadie, la Biblia deja esto muy claro en Romanos 14:3) al contrario, deseo que lo sigan haciendo por los que no tenemos la dicha de poder comer y comer tan rico y tan sabroso. Espero que no le este provocando el apetito, porque a mi ya me dio hambre y la verdad la comida del hospital, no esta muy apetecible que digamos) J
Pero vea, vamos a lo importante; en el Salmo 23, David dice que Dios prepara banquetes para nosotros aun en presencia de nuestros enemigos, pero ¿Qué quiere decir eso? Una cosa es que Dios tenga grandes y ricas bendiciones para nosotros y otra cosa es que nosotros las queramos tomar o no; como en el “buffet”, la comida esta ahí, esta preparada y sazonada, el te y el café están listos también, pero si uno no tiene el deseo de servirse, no lo hará. ¿Cuánta gente no hemos visto que se sirve y luego no se termina lo que se sirvió? Y ¿Qué pasa con toda esa comida? Pues, no se cumple el propósito por el cual fue cocinada, se desperdicia. ¿Verdad?
Entonces vemos aquí, que lo principal en el asunto es, el deseo personal interno y no tanto el objeto de nuestro deseo, en este caso la comida/bebida. O sea, Dios tiene ya todo preparado, todo listo para bendecir a sus hijos. Pero creo que a veces nos falta a nosotros ese deseo, esa pasión, ese deseo interno por mas de Dios, por mas de su presencia, mas de su amor, mas de su poder, mas de su bondad; y entonces empezamos a buscar esa satisfacción en otras cosas, no tiene que ser nada malo o negativo; por ejemplo a veces pensamos que porque vamos a la iglesia o “hacemos” algo en la iglesia, ya por eso estamos llenos de Dios y Su presencia, pero la verdad es que no es así. Continuaremos el lunes. ¡Bendiciones!
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