Que Dios bendiga sus vidas, su salud, sus familias, sus empleos y todo lo que hagan para El, amigos de “3 Minutos”.
Un fin de semana mas se acerca y la próxima semana se celebra el día de la Amistad; si te pasa igual que a mi y a mi esposa; en estos últimos días hemos repetido la frase “de verdad que estas semanas están volando”. Bueno el Salmo 90, un salmo escrito por Moisés alrededor de 3500 años atrás, aun hoy nos enseña esta verdad fundamental con la cual debemos de medir nuestros años en la Tierra. En lla iglesia el Arca hemos enseñado repetidas veces esto con la frase: - Dios nos ha dado a cada uno un “paquete” de años; la pregunta es, ¿Qué vamos a hacer con ese paquete?” así que hoy es tu turno de contestar esa pregunta amigo de “3 Minutos”.
El tiempo vuela
Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos
al corazón sabiduría. Vr. 12
En la literatura se usan muchas metáforas para describir la brevedad de la vida. Se dice que es un sueño, un corredor veloz, un vapor, una bocanada de humo, una sombra, una flor que se seca al salir el sol, un gesto en el aire, una oración escrita en la arena, un pájaro que vuela de una ventana a otra de una casa, etc. Un amigo mío sugirió otra descripción simbólica al decir que el guión que se pone entre las fechas de nacimiento y muerte sobre las lápidas representa el breve período de la vida de uno.
Cuando éramos niños, el tiempo parecía no pasar. Pero a medida que nos acercamos al final de nuestra vida, el tiempo se mueve con mayor rapidez, como el agua que se escurre por un desagüe. En la niñez medíamos nuestra edad en pequeños incrementos. «Tengo seis años y medio» --solíamos decir, pues el hacernos mayor parecía tardar mucho. Ahora no tenemos tiempo para esas cosas infantiles. ¿Quién afirma tener sesenta años y medio? ¡Nadie!
Es bueno ponderar la brevedad de la vida de vez en cuando. La vida es demasiado corta como para tratarla descuidadamente. En el Salmo 90, después de describir la brevedad de la vida, Moisés oró así: «Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría» (v.12).
Para sacar el máximo provecho a nuestra existencia terrenal debemos entregarnos a la voluntad de Dios (1 Pedro 4:2). Esto lo podemos hacer incluso cuando el tiempo se está acabando. Nunca es demasiado tarde para entregarnos totalmente a Dios.
- NO TE LIMITES A CONTAR TUS DÍAS. MEJOR HAZ QUE TUS DÍAS CUENTEN -
Pastor Roga
Mensaje de hoy en parte por: David R.
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