lunes

Mayo 25


Dios les guarde en Su perfecta paz amigos fieles de “3 Minutos con Dios, 3 días por semana”.

Quiero aprovechar una vez más este devocional para agradecer a Dios el privilegio de cumplir un año mas de vida; puedo decir firmemente que Dios es FIEL, fiel a cada minuto, a cada segundo del día, cada día de la semana, cada semana del mes y cada mes del año.

La verdadera grandeza

Lucas 9:37

Y aconteció que al día siguiente, cuando bajaron del monte, una gran multitud le salió al encuentro.

Cuatro años atrás en el 50 aniversario del histórico ascenso del millonario ingles, Sir Edmund Hillary al monte Everest, un reportero de televisión dijo que gran parte de su condición de héroe en Nepal no fue "lo que hizo cuando se paró en la cima del mundo, sino lo que hizo cuando bajó". Después de conquistar la montaña más alta del mundo con su compañero de alpinismo Tenzing Norgay en 1953, Edmund pasó las siguientes cinco décadas ayudando a construir escuelas, hospitales y puentes para la comunidad Sherpa.

El contraste entre el momento en la cima de Edmund Hillary y su servicio en el valle me trajo a la mente la experiencia de Jesús en el monte de la Transfiguración (Lucas 9:28-36). Fue un pináculo de bendiciones cuando la aparición de nuestro Señor se hizo radiante y el Padre dijo: "Este es mi Hijo, mi Escogido; a Él oíd" (v.35).

Pero Jesús no se quedó en la cima. Bajó hasta donde estaba la multitud y liberó a un muchacho de un espíritu inmundo. Estaba decidido a ir a Jerusalén y cumplir su misión, que consistía en morir voluntariamente en la cruz por nuestros pecados.

Jesús dijo a sus discípulos: "El que es más pequeño entre todos vosotros, ese es grande" (v.48). La vida de nuestro Señor nos muestra que la verdadera grandeza se encuentra en servir humildemente a Dios y a los demás en el valle de la necesidad.

En 1994, mientras vivimos en Houston, Texas, tuve la oportunidad de conocer a un siervo de Dios llamado Francis Wayne, quien conoció personalmente a Sir Edmund Hillary, el nos dio testimonio de la humildad de este gran hombre y ahí fue cuando hice mía esta lección tan valiosa. A lo largo de mi vida en los Estados Unidos, Dios me ha dado grandes privilegios, entre ellos conocer personalmente a muchos grandes hombres de Dios, todos y cada uno de ellos son un ejemplo viviente de esta valiosa lección que cada uno de los que servimos a Dios debemos de considerar grandemente para hacerla nuestra: - Sirvamos a Dios siempre con humildad - en mi pequeña oficina en la iglesia el Arca Internacional (creo que ya lo había mencionado antes en un mensaje pasado) tengo un cuadro colgado en la pared que dice: “Dios puede hacer grandes cosas con aquel a quien no le importa quien se lleve el reconocimiento”.

A LOS OJOS DE DIOS, LA VERDADERA GRANDEZA ES SERVIR A LOS DEMÁS. BENDICIONES!

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