Continuamos con:
¿Cómo reconstruir el muro? Parte 3
Nehemías 4:6.
Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar.
La próxima herramienta que podemos utilizar para reconstruir el “muro” de nuestro matrimonio es: No se de por vencido, tenga animo, tenga paciencia.
En el caso del desastre del Huracán Katrina, hubo personas que estuvieron atrapados por varios días en los techos o áticos de sus casas, pero que no perdieron el ánimo ni las ganas de seguir viviendo y de seguir luchando. Y eventualmente fueron rescatados por las autoridades.
Así usted y yo, venga lo que venga tenemos que seguir adelante en el matrimonio y la familia, si usted ve que su esposo(a) NO cambia, no se desanime, confiese que usted lo(a) mira comprensivo(a), cariñoso (a), etc. En Lucas 21:19 dice lo siguiente: Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas. (También recuerde siempre la posibilidad de ser usted quien necesita el cambio).
Otra herramienta para utilizar es: Empiece a ser de bendición a otros.
Una vez que usted ya ha evaluado, limpiado y que ha reconstruido un tramo en su matrimonio y familia, empiece a ser de bendición a los demás. En Gálatas 6:2 dice:
Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
Empiece a animar a otros, a aconsejar a otros, NO espere a que su matrimonio sea 100% completo para que empiece a ser de bendición a otros, ese día nunca llegara.
Recuerdo cuando sucedió el desastre de Katrina nosotros como iglesia nos unimos al llamado que las Asambleas de Dios hizo a todo el país y a otras muchas iglesias que empezaron a orar y a pedir a Dios misericordia y para ser de bendición para las personas, familias y comunidades afectadas.
Ahora bien, ¿lo hacemos porque nosotros no tenemos necesidad nosotros mismos o por que somos ricos, millonarios? NO lo hacemos porque podemos ayudar un poquito en esta gran desgracia.
Así también la iglesia le puede ayudar en su relación de matrimonio y familia si usted lo permite. Pienso que una institución puede ayudar a la otra pues a ambas instituyó el Señor.
¿Va usted a decir como la ciudad de Jerusalén cuando Nehemías les invito y les animó a restaurar las ruinas, va a decir: levantémonos y edifiquemos, va usted a decir: con la ayuda de Dios voy a trabajar fuerte en mi matrimonio y familia para que las bendiciones de Dios fluyan poderosamente a través de nosotros?
Recuerde que este devocional o cualquier predicación, en cualquier iglesia; solo se puede decir que es efectiva si se lleva a la practica, si no, son solo palabras.
Si usted esta pasando por situaciones difíciles en su matrimonio, ¿por que no acude a su iglesia y habla con el ministro? Haga algo a favor de la reconstrucción de nuestros matrimonios, no sea parte de las estadísticas. ¡Bendiciones!
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