jueves

Enero 29



Que la bendición de Dios sea sobre cada uno de ustedes amigos de “3 Minutos”.

El mensaje del día de hoy se encuentra en1 Timoteo 6:9.

Pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo y en muchos deseos necios y dañosos. . . .

Sócrates, el antiguo filósofo griego (469-399 a.C.) creía que si uno es verdaderamente sabio, no se obsesiona con las posesiones. Practicando lo que predicaba hasta el extremo, hasta se negaba a usar zapatos.

Sin embargo, a Sócrates le encantaba visitar el mercado y contemplar con admiración la gran abundancia de artículos que había en exhibición. Cuando un amigo le preguntó por qué se sentía tan atraído a aquel lugar contestó: «Me encanta ir allí y descubrir lo feliz que soy sin esa gran cantidad de cosas.»

Ese tipo de actitud es totalmente contraria a los mensajes comerciales que continuamente bombardean nuestros ojos y oídos en la radio y la televisión. Los anunciadores gastan millones para hablarnos de todos los últimos productos sin los cuales no podemos ser felices. Nos hablan de la ropa que debemos de usar, el auto que debemos de conducir, que corte de pelo debemos tener y hasta que comida debe de comer nuestra mascota ya sea gato, perro o un pájaro. Todo la información es para decirnos que no seremos completamente felices hasta que no usemos esas cosas que nos aconseja.

El apóstol Pablo aconsejó a Timoteo, su hijo espiritual, lo siguiente: «Pero la piedad, en efecto, es un medio de gran ganancia cuando va acompañada de contentamiento. Porque nada hemos traído al mundo, así que nada podemos sacar de él. Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos» (1 Timoteo 6:6-8). Si nos enamoramos de las cosas, advirtió Pablo, puede que nos desviemos de la fe y nos sintamos heridos por el dolor del deseo frustrado (vv.9-10).

Preguntémonos: «¿Sin qué cosas soy realmente feliz?» La respuesta revela mucho acerca de nuestra relación con el Señor y nuestro contentamiento con Él.

Oremos: Señor, en este día reconocemos que a veces ponemos nuestro contentamiento en cosas que no son tan importantes y aun a veces hasta sentimos disgusto contigo porque no las tenemos; perdónanos y ayúdanos a no poner nuestra esperanza o nuestra mirada en eso sino solo en Ti, amen.

Idea central por V. Grounds.

No hay comentarios.: