martes

Enero 19, Viernes

Que la paz y la gracia de Dios sea con cada uno de ustedes amigos de “3 Minutos”.

No pudimos enviarles a tiempo el devocional del pasado viernes por que tuvimos que salir a ministrar a una iglesia en la capital del estado; por dos días estuvimos fuera de casa y de la oficina y así es de que aquí estamos de regreso, como decimos los latinos: “tarde pero seguros”.

El mensaje de hoy lo encontramos en 1 Crónicas 29:11.

Tuyo es . . . todo lo que hay en los cielos y en la tierra. . . .

¿Se ha puesto a pensar alguna vez, de quien es en realidad TODO lo que usted “tiene”? Si usted le entregó su vida a Dios, que ella es lo mas valioso que usted tiene, pues entonces todo lo demás que usted tiene pasa a ser posesión de El, El es el verdadero dueño. Todo le pertenece a El.

Estas meditaciones plantean un asunto vital en nuestra cultura altamente materialista tanto en Estados Unidos como en América Latina. Ahora bien, como cristianos debemos reconocer que Dios es el legítimo dueño de nuestras posesiones, o de lo contrario, las mismas nos causarán frustración, desesperación y enojo innecesarios. Nuestra actitud se reflejará en lo que les suceda.

Por ejemplo, una abolladura en nuestro nuevo auto, puede sacarnos de quicio. Un derrame de café sobre los muebles puede manchar también nuestra actitud. Si alguien nos hace un robo de nuestras pertenencias, ello puede fácilmente robarnos también la paz.

Necesitamos renunciar a los derechos de “dueño” y tomar en serio nuestras responsabilidades de mayordomía. Esto no significa que adoptemos una actitud informal y derrochadora con las posesiones materiales. En nuestros corazones debemos hacer una transferencia de nuestros bienes a Dios, y luego recordarnos una y otra vez quién es el verdadero dueño (1 Crónicas 29:11). Esto nos ayudará a usar las cosas sabiamente, a no aferrarnos mucho a ellas, y a disfrutarlas plenamente. La próxima vez que algo se le pierda o se le descomponga, solo dígale en oración al verdadero Dueño lo que pasa, y dígale que le de paz para que usted no sea consumido por la preocupación de algo que ni siquiera se podrá llevar consigo el día que El, el Dueño de su vida, le llame a Su presencia.

Mi consejo para usted, como lo he predicado muchas veces en la iglesia el Arca cuando hablamos del manejo de nuestros bienes; es que disfrute, use bien, y sea buen mayordomo de los bienes que el Señor le conceda tener en esta vida, para que cuando usted se encuentre dando cuentas de ello, pueda escuchar esas palabras de parte del Maestro en Mateo 25:21 que dicen: Bien, buen siervo y fiel, sobre poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré, entra en el gozo de tu señor.

Oremos: Bendito Señor del Universo, en este día te agradecemos por lo que nos permites tener, sea poco o mucho, gracias por darnos la oportunidad a todos por igual de demostrar si podemos ser fieles o no en lo que nos has confiado, te pedimos que nos ayudes a esforzarnos y poder así contar con tu bendición y ser de bendición a los demás mientras vivimos en esta Tierra, por Cristo Jesús, amen.

Idea central del mensaje por Daniel De H.

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