Que Dios les bendiga más y más abundantemente cada día a cada uno de ustedes amigos de “3 Minutos”.
El mensaje de hoy lo encontramos en Lucas 10:33.
Pero cierto samaritano, que iba de viaje, llegó adonde él estaba; y cuando lo vio, tuvo compasión.
Mientras Francisco Venegas, un guardián de una escuela primaria en Colorado, miraba a los niños en el patio de juego, vio a una niña de 9 años caerse de una banca sin ninguna razón aparente. Otra vez notó la cara de ella torcida en una extraña expresión. Al percibir que algo andaba mal, Francisco informó lo que había visto a la dirección de la escuela.
Unos días después, la niña sufrió un ataque epiléptico y la llevaron corriendo al hospital. La información que Francisco suministró llevó a los médicos a hacer una tomografía del cerebro y a encontrar un tumor. Los médicos tuvieron que operarla y gracias a Dios la operación salió con éxito y la niña se recuperó.
Mucha gente ha llamado a Francisco Venegas “el buen samaritano”, un nombre sacado de una historia que Jesús contó acerca de tres personas que vieron a un hombre en necesidad. Las primeras dos “pasaron por el otro lado del camino” (Lucas 10:31-32). Pero el tercero, un samaritano, mostró compasión (Vr.33-35).
La compasión no puede ver a alguien en necesidad sin ayudar. Acepta las consecuencias de involucrarse porque no puede soportar ignorarlo. Muchas veces el involucrarse en ayudar a alguien va a resultar en incomodidad y contraproducente (No se preocupe, no le voy a pedir que levante la mano si a usted le ha pasado).
La compasión sale de un corazón tierno hacia Dios y a los otros viajeros de la vida.
La historia de Jesús del Buen Samaritano termina con un mandamiento para cada uno de nosotros: “Ve y haz tú lo mismo” (vr.37). Jesús ve a todo el mundo con ojos de compasión, y nos llama a cada uno de nosotros a hacer lo mismo.
Oremos: Señor ayúdanos en este día a ser compasivos, ayúdanos a ver a través de tus ojos, danos amor para amar a los demás, pues en nuestras propias fuerzas no podemos hacerlo, por Cristo Jesús, amen.
Idea central del mensaje por D.McCasland
Para mejor comprensión del mensaje lea la lectura completa: Lucas 10:25-37
miércoles
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario